La vida no había sido tan dulce

El sofá amarillo

La semana pasada en Madrid no paré de correr porque el viernes como tardísimo tenía que estar en Coruña. Me habían encargado para el día siguiente el montaje de una mesa de dulces y tenía que prepararlo todo. Nunca me habían pedido hacer solo una mesa y me pareció muy divertido probar.

Isabel, de Sweet Place, se encargó de toda la comida, que le quedó ideal como siempre. La verdad es que me encanta trabajar con ella, nos compenetramos perfectamente, aunque no sé si la pobre pensará lo mismo, jajajaja. La vuelvo loca con ideas y colores y pedidos y decoración y que si tíñeme la lavanda y que si hazme una tarta mini y que si tenemos que conseguir este tono de azul. ¡Qué paciencia, es una santa!

Si nos seguís en twitter ya lo habréis visto, el coche hasta la bandera para no perder la costumbre. ¡Pero…

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